Emprendimiento cafetalero en San Placido Portoviejo

.Hace algunos años, 903 familias de San Plácido en Manabí enfrentaron una de las peores sequías de la historia. La provincia ha sufrido un proceso de deforestación que ha generado grandes temporadas sin lluvia. Buscando soluciones, los agricultores comenzaron a restaurar el ecosistema utilizando prácticas agroforestales. Empezaron con el cultivo de café en sombra, como una alternativa productiva que permita restaurar su ecosistema y además generar ingresos para sus familias. Este proyecto convertirá a esos agricultores en empresarios, apoyándolos a producir café procesado, proveniente de su producción agroecológica.

¿Qué reto busca superar el proyecto?

Hace años durante la sequía en San Plácido muchas familias pasaron hambre y comenzaron a migrar hacia la ciudad. La sequía fue una de las tantas consecuencias de un proceso de deforestación en la zona. Muchas familias encontraron una solución cuando comenzaron la restauración de sus montañas y aprendieron a cultivar café a la sombra de toldos naturales y ahora tienen la oportunidad de generar con ese cultivo un ingreso que puedo mejorar su calidad de vida. Compradores de todo el mundo se han acercado para adquirir directamente sus granos de café, sin embargo los productores carecen de la infraestructura y los permisos para convertir sus granos en café listo para el mercado.

¿Cómo se utilizarán los fondos reunidos en GreenCrowds?

La asociación de cafeteros CEPROCAFE quiere continuar con la restauración del ecosistema, que contribuye a fortalecer los biocorredores para el Buen Vivir y generar conectividad ecológica, mediante el cultivo de café en sombra. Para ello necesita dejar de enviar la materia prima de sus cultivos a grandes empresas y empezar a tostar directamente sus granos. Con el apoyo del PPD la asociación ya cuenta con la maquinaria necesaria para tostar granos, sin embargo aún necesitan adaptar su infraestructura y obtener permisos para convertirse en empresarios y poder vender su producto. "El sistema agroforestal se beneficia del cultivo de café bajo sombra y nos permite disponer de un paisaje productivo muy hermoso que nos llena de orgullo". Emilio Cedeño - miembro de Ceprocafe

¿ Cuál es el impacto esperado a largo plazo?

La diferencia en ingresos entre vender granos verdes de cafe y café tostado procesado es alta. 903 familias de CEPROCAFE calculan que pueden generar un ingreso adicional de 30 a 40 usd por cada 100 libras de café tostado que vendan directamente a los consumidores. Debido a que el café es cultivado bajo sombra apoya al proceso de conservación del ecosistema para 25 comunidades colindantes y muchas generaciones por venir.

Historias de la comunidad

Alfredo y Augusto son hermanos y forman parte de la asociación CEPROCAFE hace años. Ellos recuerdan la época en que la sequía llevó a muchos de sus hermanos a dejar la comunidad en busca de nuevas oportunidades. En ese momento, la gente prefería el monocultivo sin darse cuenta de que esto agota el ecosistema natural y provocó que el agua se vaya. "Tomó una sequía para que nos demos cuenta de que teníamos que trabajar más cerca de la naturaleza y no contra ella " Hoy con orgullo aseguran que gracias a la mejora en su calidad de vida por el cultivo de café en sombra, una de sus sobrinas se ha convertido en la primera en obtener un título universitario en economía. Desde entonces, su sobrina también se ha involucrado en la búsqueda de mercados artesanales para ofrecer el producto final y el diseño de una estrategia de marketing para la venta. Juntos aspiran a convertirse en más que agricultores, su asociación quiere crear una empresa social sostenible que sea capaz de mejorar la calidad de vida de muchas generaciones venideras




Lo que jamàs haria un tecnòcrata Ecuatoriano

Japón mantiene funcionando esta estación de tren solamente por un pasajero común y corriente



tren
La siguiente historia parece sacada de una película de Miyazaki, el director de “El viaje de Chihiro”. Durante años, la estación de tren Kyu-Shirataki, en la isla de Hokkaido, ha funcionado gracias a los viajes regulares de un sólo pasajero: una chica que lo necesita para ir de su casa a la escuela secundaria y vice versa.  
El números de pasajeros del Kyu-Shirataki disminuyó drásticamente debido a su ubicación remota, y la estación fue quedando en desuso de a poco. Antes de que la cerraran, los padre de la estudiante pidieron a la empresa que siguiera abierta.

Japan Railways ha mantenido la estación en funcionamiento durante años y la cerrará cuando la chica se gradué en marzo de éste año. 

La historia ha generado admiración y críticas en las redes sociales.
Por un lado, muchos comentarios alaban la labor del gobierno japonés, al priorizar la educación y estar dispuesto de hacer que la compañía ferroviaria vaya unas millas extras sólo por una estudiante.

Me caí del mundo y no sé por dónde se entra (para mayores de 50)

Me caí del mundo y no sé por dónde se entra (para mayores de 50)

Eduardo Galeano 



Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco. No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales. ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo. Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida. Es más ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. Tiramos absolutamente todo. Ya no hay zapatero que remiende un zapatero, ni colchonero que sacuda un colchón y lo deje como nuevo, ni afiladores por la calle para los cuchillos. De “por ahí” vengo yo, de cuando todo eso existía y nada se tiraba. Y no es que haya sido mejor, es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo”, pasarse al “compre y bote que ya se viene el modelo nuevo”. Hay que cambiar el auto cada tres años porque si no, eres un arruinado. Aunque el coche esté en buen estado. ¡Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo! Pero por Dios.
Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre. Me educaron para guardar todo. Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso a las tradiciones) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes, el primer cabello que le cortaron en la peluquería… ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los trapos de cocina, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos…  ¡¡Guardábamos hasta las tapas de los refrescos!! Los corchos de las botellas, las llavecitas que traían las latas de sardinas.  ¡Y las pilas! Las pilas pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil en un par de usos.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡Los diarios! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia, para limpiar vidrios, para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne o desenvolviendo los huevos que meticulosamente había envuelto en un periódico el tendero del barrio! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer adornos de navidad y las páginas de los calendarios para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos reutilizarlos estando encendida otra vela, y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “éste es un 4 de bastos”.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Con el tiempo, aparecía algún pedazo derecho que esperaba a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa. Nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Y hoy, sin embargo, deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir.
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de duraznos se volvieron macetas, portalápices y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza y los corchos esperaban pacientemente en un cajón hasta encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables. Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.
Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. De la moral que se desecha si de ganar dinero se trata. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.
No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte en cuanto confunden el nombre de dos de sus nietos, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos en cuanto a uno de ellos se le cae la barriga, o le sale alguna arruga.  Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a mi señora como parte de pago de otra con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que ella me gane de mano y sea yo el entregado.

El porqué del calzón negro...

El porqué del calzón negro... Verso Veracruzano...

Aquí va una pequeña muestra de la picardía jarocha, dicha sin una sola grosería... 
es de admirar el ingenio y que siendo veracruzano no incluya palabras disonantes!

Salió una anciana del baño,
Su viejito la miraba
Y al punto le preguntaba:
“De dónde es el gusto extraño
Pues ya llevas varios años
Usando ropa interior
De oscuro y serio color,
Y ya mi vista se aburre,
Qué acaso no se te ocurre
Que eso te da más calor?

La viejita indiferente
Caminando paso a paso
Levanta en su mano un vaso
Y allí sumerge los dientes.
Al viejo mira de frente
Para darle explicación.
Se acomoda en el colchón
Y guarda una breve pausa,
Aquí te digo la causa
De lo negro del calzón.

Muchos colores usé,
Pues la carne firme estaba,
El fuego que me quemaba
Contigo lo disfruté.
Hace tiempo lo apagué
Por no hacerlo disoluto,
Te fui fiel en lo absoluto
Lo que te digo es muy cierto:
Cuando el pájaro está muerto,
El nido viste de luto. —

Primer Encuentro Regional de Estudios de la Cultura Montubia “RODRIGO CHÁVEZ González”

Primer Encuentro Regional de Estudios de la Cultura Montubia “RODRIGO CHÁVEZ González”.
Organiza: Centro Cultural de la Universidad de Guayaquil y la Compañía de Danzas Costeñas Retrovador.
Auspicia: Casa de la Cultura Nacional Benjamín Carrión. Corporación de Montubios del Litoral. Fundación Regional de Cultura Montubia. Casas de la Cultura Núcleos de Guayas, Manabí y El Oro. Arqstracto Studio. Dr. Luis Castro, concejal de Palenque. Ing. Sergio Cedeño Amador. La Culata. Parlamentaria Andina Cecilia Castro.
Equipo de apoyo: Diego Andrade, Arqstracto Studio, Lautaro León. Retrovador. Celia López.
Coordinadores del encuentro: Wilman Ordóñez Iturralde y Orlando Sotomayor Ocaña.
Moderador de las mesas: Lcdo. Germán Arteta
DESDE LAS 16HOO HASTA LAS 18:30HOO. SE EXIGE PUNTUALIDAD. Eventos gratuitos, incluyente e intercultural.
Martes 26: Mesa 1.
Historia-Sociedad-Cultura
Dr. Jorge W. Núñez Sánchez, director de la Academia Nacional de Historia del Ecuador “Interacciones culturales entre seranos y costeños: en torno a Rodrigo Chávez González”; Máster Ángel Emilio Hidalgo, secretario de la Academia Nacional de Historia capítulo Guayas: “Modernidad radical en Rodrigo de Triana”; Máster Willington Paredes, historiador, “El montubio, visión y revisión desde Rodrigo Chávez González”. Lcdo. Voltaire Medina Orellana, cronista vitalicio de Machala, “El montubio en la provincia de El oro: historia y tradiciones”. Wilman Ordóñez, investigador y folklorista, “Rodrigo Chávez González: la construcción de un pensamiento regional”.
Miércoles 27: Mesa 2
Tradición oral: trayectorias, representaciones y producción simbólica. Mitologías.
Lcdo. Robespierre Rivas Ronquillo, investigador del amorfino y el folklore montubio, “El montubio del Guayas a través del amorfino de Daule, Santa Lucía y Balzar”; Dr. José Hidrovo Peñaherrera, investigador y geógrafo, “Geografía del territorio montubio, usos y prácticas culturales”. Dr. Carlos Avellan, estudioso de la cultura manabita, “Historia sociocultural del montubio en Manabí”; Dr. Eumeny Alava, investigador del folklore montubio manabita, “Prácticas culturales del montubio en Manabí: patrimonio material, usos y costumbres”; Dr. Domingo Nevaldo, investigador del folklore manabita, “El folklore en Manabí: del chigüalo al amorfino y los bailes de rueda”.
Jueves 28: Mesa 3
Procesos-Literatura-Cine-Patrimonio-Saberes.
Dr. Rodolfo Pérez Pimentel, cronista vitalicio de Guayaquil, “Rodrigo Chávez González y la historia de Guayaquil entre 1920 a 1960”; Lcdo. Ramiro Molina, director de la revista de historia Spondylus, “El montubio: etnia o construcción sociocultural”. Dr. Bolívar Moyano, escritor e intelectual literario, “La literatura del 30 en Guayaquil y la cultura montubia”. Lcdo. Freddy Avilés Zambrano, investigador, “Del wéstern americano a la cultura montubia: usos y representaciones de dos culturas vaqueras a través del cine”.
Viernes 29: Mesa 4
Antropología-Etnomusicología-Política-Memoria Social-Patrimonio-Cuerpos danzados.
Lcdo. Víctor Hugo Varas Yépez, investigador del folklore montubio de Salitre, “El montubio en la provincia del Guayas a través del montubio de Salitre: tradiciones y costumbres de la capital montubia del Ecuador”. Ab. Abogado Héctor Alcides Ruiz Herrera, investigador y primer bloguero del mundo montubio Salitreño en el Ecuador, “El montubio en la globalización: cómo entender la cultura montubia en la modernidad, del blog al celular”. Lcdo. Miguel Ángel Cantos, investigador y político, “La literatura del 30 y el marxismo: José de la Cuadra vs Rodrigo Chávez González”. Paúl Ochoa, investigador de los saberes tradicionales de la arquitectura montubia, “Invariables vernáculos montubios en la arquitectura Guayaquileña”; Antropólogo Juan Mullo Sandoval, etnomusicólogo, investigador del Instituto de Patrimonio Natural y Cultural, IPANC, “Antropología sonora y semántica de la canción alfarista en el liberalismo radical a través de la música y baile montubio”. Arq. Arturo Chang, investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guayaquil, “La arquitectura bioambiental montubia intemporal para la sostenibilidad de la producción social del hábitat”.
Los elencos confirmados hasta ahora para los espectáculos de la Casona Universitaria, Casa de la Cultura y MAAC-CINE son: "Tradiciones, danzas de nuestra tierra" de la maestra Patricia Arauz Balseca; "Corporación de Arte Ibeoroamericano" del maestro Fernando Rebutty por GYE; Por Manabí: Spondylus Ballet Folk-Contemporáneo de la maestra Jessy Elizabeth Sanchez Arteaga; Danzas Palenquis de Los Ríos, del maestro Jorge Arteaga Kyc; Los Compadres del PH de la maestra Rita Reyes Valencia. Cuentera y amorfinera montubia Catita Coque de Los Ríos. Don Pascualito del Guayas, cantor y amorfinero El Arrozal. Retrovador, elenco anfitrión del maestro Wilman Ordóñez Iturralde. Estos eventos serán de 7 a 9 de la noche.