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HOMENAJE POSTUMO HORACIO HIDROVO




Falleció el poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera El poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera falleció la mañana del viernes 08 de junio del 2012, en Portoviejo. Foto: Archivo / EL COMERCIO * Ampliar El poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera falleció la mañana del viernes 08 de junio del 2012, en Portoviejo. Foto: Archivo / EL COMERCIO Tiempo de lectura: 1' 46'' No. de palabras: 287 Redacción Cultura 11:46 Viernes 08/06/2012 ‘La montaña’, ‘Vivir en amor’, ‘Los trenes de la infancia’ y ‘La maravillosa sensación de vivir’ son algunos de los títulos bajo los cuales se publicaron los textos poéticos del manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera, quien falleció esta mañana en Portoviejo. El poeta, nacido en Santa Ana, el 24 de junio de 1931, fue hijo del también poeta Horacio Hidrovo Velásquez. Entre los logros alcanzados por este hobre dedicado a las letras se cuentan la condecoración Eloy Alfaro de Manabí, el Premio Nacional Benjamín Carrión y el Premio Nacional Eugenio Espejo. Entre los meritos que motivaron la entrega de esos galardones está la preocupación que sintió Hidrovo por la ruralidad de su provincia, un sector en el que se encargó de promover la cultura ya sea a través de la palabra o de al tradición. Hidrovo Peñaherrera se desempeñaba como profesor de literatura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y Director de Cultura de la misma Universidad.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/cultura/Fallecio-muere-manabita-Horacio-Hidrovo-Penaherrera-poesia-poeta_0_715128549.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

A DEJADO DE EXISTIR UN MANABITA QUERIDO POR MUCHOS..CUESTIONADO POR OTROS...PERO UN HOMBRE QUE DEJO HUELLAS IMBORRABLES CON SUS APORTES ..CON SU LITERATURA ..CON SU POESIA...AQUI RINDO MI HOMENAJE POSTUMO CON UNA DE LAS POESIAS QUE MAS ME G...USTA...HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA
(Santa Ana, 1931)

EL PELOTON FRENTE A LA LIBERTAD

Esta corbata me asfixia.
Quisiera subir a un tren y conocer ciudades.
Si eso fuera posible, tener un nombre para mí mismo.
Luego beberme todos los idiomas de la tierra.
Caminar en medio de la multitud
sin que nadie distinga mí rostro.
No perdería el tiempo en mirar rascacielos.
Me sentaría en sus colinas
y preguntaría a la gente por sus héroes honestos.
Conocería más niños.
Golpearía las puertas de las casas proletarias.
Pero no es menos cierto
que este siglo nos amarra las ansias
v el sistema se nos lleva el alma.
Cada hombre vigila a otro hombre.
No somos libres ni en los amaneceres,
v el tiempo computado
nos impide ver el vuelo de los pájaros.
¡Que nos dejen en paz!
Que nos dejen con nuestros libros
v con nuestros árboles
y con las rosas rojas
y con el pedazo de tierra que nos toca.
¡Llévense lo demás!
Llévense las minas y todas las industrias;
la plusvalía de los terrenos,
los mejores almacenes de las ciudades;
los automóviles con asientos convertibles.
Pero déjennos un sitio donde crezcan los árboles.
Eso sí, cuando hayamos crecido lo suficiente.
Cuando las raíces de los árboles
descansen en las raíces de los siglos.
Cuando tengamos edades en el rostro,
todo será nuestro.
Repartiremos el pan con el canto de los pájaros
y el aire puro ensanchará nuestros pulmones.
Si no llueve
se mueren los niños campesinos.
Nadie sabrá nunca en qué sitio cayeron
Como los pájaros.
¿Conocéis el cementerio de los pájaros?
El alma de los pájaros se queda en las raíces del viento.
Por eso siguen cantando
y son los arquitectos de todas las auroras.

(De Canto junto al fuego de los siglos)


ULTIMOS MOMENTOS COMPARTIDOS HACE POCO CELEBRANDO LOS 30 AÑOS DE LA TRINCHERA

Falleció el poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera El poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera falleció la mañana del viernes 08 de junio del 2012, en Portoviejo. Foto: Archivo / EL COMERCIO * Ampliar El poeta manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera falleció la mañana del viernes 08 de junio del 2012, en Portoviejo. Foto: Archivo / EL COMERCIO Tiempo de lectura: 1' 46'' No. de palabras: 287 Redacción Cultura 11:46 Viernes 08/06/2012 ‘La montaña’, ‘Vivir en amor’, ‘Los trenes de la infancia’ y ‘La maravillosa sensación de vivir’ son algunos de los títulos bajo los cuales se publicaron los textos poéticos del manabita Horacio Hidrovo Peñaherrera, quien falleció esta mañana en Portoviejo. El poeta, nacido en Santa Ana, el 24 de junio de 1931, fue hijo del también poeta Horacio Hidrovo Velásquez. Entre los logros alcanzados por este hobre dedicado a las letras se cuentan la condecoración Eloy Alfaro de Manabí, el Premio Nacional Benjamín Carrión y el Premio Nacional Eugenio Espejo. Entre los meritos que motivaron la entrega de esos galardones está la preocupación que sintió Hidrovo por la ruralidad de su provincia, un sector en el que se encargó de promover la cultura ya sea a través de la palabra o de al tradición. Hidrovo Peñaherrera se desempeñaba como profesor de literatura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y Director de Cultura de la misma Universidad.

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RECUERDO POSTUMO


Tu recuerdo es como un jardín, al declinar el día.
Tu vos es la palabra escrita,
El verbo pronunciado por tu boca.
Sin ti la noche es infinita.
Tu materia es el tiempo,
El incesante tiempo que recorrerá tu recuerdo.
Serás cada solitario instante de nuestras vidas.
Tu muerte aun me es ajena……………
Es que no hubo motivo ni argumento en qué buscar,
para aceptar tu partida ¡Madre mía!
Aprendí de ti el don de ver sin poder hacerlo,
Pues tus ciegas pupilas
Nos dibujaron a cada uno de nosotros en tu memoria, como un mapa en el que forjaste cada rostro.
Ya no estarás, ¡es cierto!
Ni tu pelo, ni tus uñas sabrán que lo demás ha muerto, Pues seguirán creciendo y serán polvo en tu sepulcro.
Solo ha quedado el recuerdo de tu amor,
Como una tenue sustancia de tu ser,
Que nos abrigará por siempre.
La muerte es un decreto, un dictamen. El morir puede convertirse en un acto personal, en el resumen más íntimo de la biografía de alguien que nos es eterno.
Es mas, quisiera hoy mismo morir contigo,
Para explicarme este absurdo designio que es la muerte.
El tiempo concede y labra el afecto, el conocimiento, las horas compartidas, la familia, las opiniones y discrepancias, el amor el dolor, la ternura y la resignación.


Pensar que todo se hace nada, que somos solo una sombra.
Un volátil sentimiento que se pierde en el horizonte,
Un sueño del que no quisiéramos despertar.

Sentimientos de nostalgia y cierta avidez nos embargan, mejor dicho, me embargan.
Yo no sabría decirte a ciencia cierta lo que los demás sienten,
Solo puedo hablar por Quinidio, porque sentí su dolor
En las fibras de su alma.
Porque lo vi resquebrajándose a cada instante,
Llorando como un niño.
como un mendigo solitario, que se quedo huérfano de tu cariño.
No se porque me duele mas hoy tu ausencia,
Que el mismo día de tu muerte,
no entiendo, si creí haberme resignado.

¿Porque………………ahora me esta golpeando tanto?
¿será que como siempre nos lamentamos de no haber dado mas?
Y solo me di cuenta hasta ahora, que ya no estas.
Que tristeza y que tristeza no tener con quien apoyarme para superar esta pena, que la estoy sobrellevando sola porque nadie se imagina lo que estoy sintiendo.
Es como si hubiese recorrido mil calles y que la que voy a cruzar, está vedada a mis pasos.
Hay un espejo en el que cada vez que me miro te reflejas, como si fuese la última vez que voy a verte.


Y no quisiera dejar de mirarte pero te difuminas como la nubes en el cielo.
Es como si las puertas se hayan cerrado hasta el fin del mundo.
Es inexplicable, es como si a veces no pudiera pensar.
Entre los libros de la biblioteca de mi vida
Hay un libro que no quisiera abrir ya nunca mas….
En el que escribí la historia de Tu muerte.
Es que me desgasta, incesantemente y siento que no puedo mas con este dolor que estoy sintiendo y que nadie mas que tu y yo lo sabemos.
Cuanto lamento no haberte dado mas tiempo, que estupida y egoísta que fui.
Que estupidos y egoístas que fueron todos ….. que fuimos todos.
Le dimos siempre el tiempo que nos sobraba, nunca nadie se sacrifico por ti como tu lo hiciste,
Nunca nadie sintió tanto dolor de verte así, como a ti te dolía cuando a nosotros nos pasaba algo.
Solo a Quinidio, solo el hizo por ti lo mismo que tu hubieses hecho por el. Ese viejito que lo admirare toda la vida, que ejemplo de señor, que ejemplo de vida, de entrega total. Que regalo que nos dejaste, que legado,
Que tesoro que nos has dejado ………ojalá lo aprendamos a valorar y a cuidar.
Que hermoso regalo nos has dejado,
la mejor constancia de tu recuerdo.
Y aun nadie se ha dado cuenta, que ciegos que son.
Que dolor debe estar sintiendo ¡!!!!!! Y que dolor ha de sentir de no escuchar de ninguno de sus hijos un te quiero, un abrazo un papa cuenta conmigo.
No te vamos a dejar solo, nos tienes a nosotros.


Pues yo ya di el primer paso y estoy esperando que me sigan.
Porque nos cuesta tanto y me incluyo
Porque no me escapo de esta realidad tan triste que es la vida.
Dicen que existe otra vida, pero si existe otra, preferiría perder la memoria de ésta para empezar de nuevo.
Pues a tu muerte se me han unido otras cosas que si no fuera porque tengo dos hijos, te quisiera acompañar para que no estés tan solita allá en donde estas.
Pero es una responsabilidad que tengo que asumir,
A lo mejor he empezado de nuevo muchas veces
Y me estoy cansando de hacerlo.
La muerte depara al vivir doble posibilidad
Concluye el tiempo personal, lo aniquila,
Transforma en ceniza, para luego revelar al ser
Y, quizás, otorgar ese otro descanso que es el olvido.


Celia


Tu nieta

A MI ABUELA


A mi abuela

Nos dejas con el alma llena de silencios,
Nuestras palabras de amor no te levantaron,
Nuestras plegarias de luz, no llegaron al cielo,
La voz de tu último aliento se ha grabado en
La esencia total de mis sentimientos.

El sacrificio de Quinidio, nuestro abuelo y tu dolor, me marcaron por siempre.
Y han forjado en mí el verdadero concepto del amor, de ese amor total.
Del amor de verdad, de ese amor único e irremplazable.

Día a día seguiremos tus lágrimas
Te vi caer de las sombras y descubrimos el abismo que abre la muerte y que hizo romper nuestra fortaleza,

Te recordaré con la misma intensidad que has vivido tu dolor;
Admiraremos siempre tus batallas, madre mía; tus batallas por vivir. Pues a nadie nunca he visto aferrarse tanto a la vida como a ti.
Tú no te querías ir, querías seguir aquí
Como silueta dibujada en el océano azul
Con la presencia inconfundible de la luz.
Pero tuviste que partir

Seremos la prolongación rumorosa de tus sueños
Y la voz universal de tu corazón, en el
Reino silencioso de tu entrega total.

Hasta siempre abuela querida.

tu nieta.